Anoche preestreno de ‘La maldición de Rockford’. Nos encontramos con Eduard Fernández y con Lluis Homar antes de entrar. La sala llena como en pocos preestrenos. Empieza la película.
Londres. La necesidad de las personas de creer en los fantasmas, para poder comunicarse con sus seres queridos muertos. Entre tanta creencia una mujer se dedica a investigar y desenmascarar montajes. Eso la lleva a un internado de niños. Ya tenemos el escenario que tantas veces hemos visto en películas de esta temática. Recurrente. Edificios enormes alejados de la civilización, casi dejados caer en medio de la nada rodeados de zonas boscosas. La temática de los niños que duermen en habitaciones comunitarias a cargo de adultos responsables. La noche. El miedo de los niños. La poca luz. Los adultos que están a su cargo que tienen un pasado que les lleva a apartarse del mundo. Los ruidos del edificio antiguo. El viento que mueve árboles y cierra puertas. Los escondites secretos entre las paredes. El fantasma de un niño con la cara difuminada y deformada. Sombras que se mueven rápidas por la casa. Sobresaltos. Primeros planos. Fotografía oscura en tonos grises. Dolor. Secretos. Miedo…
Personalmente me ha gustado, a pesar de reconocer que ni el argumento ni el desarrollo resultan originales. Podemos encontrar parecidos con otras películas, como ‘El orfanato’ ‘Frágiles’, ‘Los otros’… Aún así…vale la pena verla.
